Escapar
Hubo un punto en nuestra historia donde yo quería huir, por miedo a que lo que yo sentía no fuese lo mismo que tú sentías por mí, justo ahí, en medio del caos, lo sentí, por primera vez, no podía huir.
Este lo escribí por aquellos ayeres en Chilis.
Lo [ te ] miré durante un tiempo, que parecía ser eterno. Lo [ te ] miré y lo supe, no quería lastimarlo. No a él, no a ti. Lo pensé un segundo “Aun puedo escapar, tengo que huir”, pero me di cuenta cuando me sonrió que no podría escapar, inclusive sí lo deseaba, porque ya me tenía. Afortunada o desafortunadamente ya me tenía y huir ya no es una opción. Lo aceptaré y dejaré que pase lo que tenga que pasar, eso si, es seguro que de esta no voy a salir librada, se nota el pronóstico de caos en mi sistema. Me tope con este sujeto amable y atento y ya no puedo escapar, ¿El que no arriesga no gana, no es así?
Terminarlo yo, tonterías. Rodrigo, sí no me quieres suéltame y déjame ser libre, regresame en las mejores condiciones por favor, por favor, no me lastimes porque yo no deseo lastimarte. Por favor, no me lastimes.
El no quererte lastimar fue un gran paso para mí, significa más de lo que puedes creer, quererte cuidar fue la mejor decisión.
Comentarios
Publicar un comentario